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Dolor en músculos del brazo

La mayoría de las personas suele usar el término brazo con la totalidad de la extremidad superior de nuestro cuerpo, sin embargo, es importante dejar claro que esta se conforma de dos secciones principales, que son el brazo y el antebrazo. Hoy conocerás algunas afecciones que pueden presentarse en los músculos del brazo, así como algunas de las mejores recomendaciones para poder aliviar el dolor cuando tenemos problemas en los músculos del brazo, no sin olvidarnos de nuestra medicina tradicional china que, con sus masajes y técnicas como la acupuntura, logran alejarnos notablemente de los temidos dolores que tantos impedimentos nos generan a la hora de realizar las tareas más cotidianas.

mano con puño
dolor en musculo de mano

Señales de problemas en los músculos del brazo

Nuestros brazos reúnen gran parte de la fuerza y firmeza que poseen las extremidades superiores, por ende, constituyen una parte del cuerpo que puede encontrarse expuesta a diversos tipos de lesiones y otros síntomas de afección. Los músculos del brazo trabajan en equipo con un conjunto de articulaciones, tendones y ligamentos. Una de las señales indiscutibles de que algo ocurre el tejido muscular de los brazos es el dolor, que puede ser breve o constante, a la vez que muy incómodo e incapacitante.

Además, los brazos pueden padecer síntomas de adormecimiento, lo cual es un indicio de que el flujo sanguíneo no funciona en un modo adecuado, o existe algún trastorno nervioso. El enrojecimiento y las heridas abiertas también son síntomas de afección en los músculos el brazo. Nuestro consejo parte de la premisa de que a la menor molestia, acude a un experto en medicina tradicional china o fisioterapeuta, ya que ellos sabrán actuar en consecuencia con la posible lesión, y además, tendrán los conocimientos necesarios para poder recomendarnos acudir a un especialista médico en casos más graves.

Causas de problemas en los músculos del brazo

Las señales que indican la presencia de algún inconveniente en los músculos del brazo pueden tener origen en diferentes causas, como lesiones traumáticas o patologías que pueden ocurrir por desgaste o extenuación. Una de esas causas más comunes es la tendinitis, que consiste en una dolorosa inflamación de los tendones que conectan las diferentes articulaciones del cuerpo. Esta suele presentarse especialmente en personas que practican deportes donde los brazos juegan un papel fundamental, como el tenis o el levantamiento de pesas.

La bursitis también es un padecimiento que afecta seriamente los músculos del brazo, pues la bursa, que es un tejido que cubre y protege los huesos y músculos, puede inflamarse, causando dolor extremo e inmovilización. Otras lesiones de carácter traumático que pueden causar daño a los músculos del brazo son los golpes o impactos propios de alguna actividad física o accidente, un corte con algún objeto punzante o un desgarro muscular, en el cual las fibras del músculo acaban rompiéndose.

Tratamiento de problemas en los músculos del brazo

Las afecciones en los músculos del brazo pueden ser muy delicadas, aunque su expectativa de recuperación es bastante positiva. Sin embargo, para lograr esto, es muy importante guardar el reposo adecuado y mantener el brazo inmovilizado, por lo que en ocasiones se necesita la colocación de un cabestrillo.

Además, se recomienda el uso de analgésicos y antiinflamatorios, principalmente para apaciguar el dolor, que puede llegar a ser agobiante para el paciente. También se sugiere la aplicación de hielo en este caso. Algunas afecciones musculares en los brazos pueden requerir varias semanas o incluso meses para una recuperación plena, y si el problema llegase a persistir, es posible que un procedimiento quirúrgico resulte necesario, para así reparar el tejido dañado. Normalmente, aplicando masajes en la zona y dejándola fuera de esfuerzos, se soluciona.

Por otro lado y como ya habíamos mencionado antes, la implementación de fisioterapia o masajes procedentes de la medicina tradicional pueden ser útiles, sobre todo cuando el brazo ha permanecido inmovilizado durante un tiempo muy prolongado.

Esto permitirá que la extremidad recupere su fuerza y tonificación de manera progresiva. No obstante, las terapias en este ámbito deben ser supervisadas por un fisioterapeuta certificado, para evitar males mayores o empeorar la condición del paciente.