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Dolor en huesos del carpo

El carpo, es una parte de la muñeca humana que permite conectar el antebrazo con la mano, y cumple importantísimas funciones anatómicas.

A continuación, te presentamos las principales características que reúnen los huesos del carpo, así como algunos consejos que seguro animarán a tomar una u otra opción para conseguir aliviar el dolor que ahora mismo puedes estar padeciendo en tu muñeca. Lo mejor de todo es que siempre hay una solución para cada tipo de dolencia, y con la medicina tradicional china como recurso eficaz, siempre resulta útil tener en consideración estos consejos que te vamos a ofrecer.

dolor en hueso de carpo
hueso carpo de la mano

Anatomía del carpo

Existen ocho huesos bastante pequeños que confluyen formando la muñeca, articulación que facilita la flexión de la mano, así como la unión de esta con el resto de la extremidad superior. En este caso, los huesos del carpo forman dos filas, denominadas distal y proximal. Cada una de estas filas está integrada por cuatro huesos, lo que da un total de ocho huesos que forman el carpo.

De este modo, la fila distal se compone del trapecio, trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso. Mientras tanto, la fila proximal cuenta con el escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme. Los huesos del carpo forman un espacio cóncavo en la muñeca, específicamente en su lado palmar. Esta concavidad recibe el nombre de túnel carpiano, región donde se ubica el nervio mediano. Seguro que has escuchado hablar de ella en numerosas ocasiones, ya que, aquellos que utilizan el ordenador normalmente sufren la conocida lesión del túnel carpiano que, básicamente se reduce a sentir un dolor agudo en la muñeca, sobre todo a la hora de continuar realizando tareas con el ordenador.

Función de los huesos del carpo

En primer lugar, los huesos del carpo cumplen la función de permitir la unión del brazo y la mano, conjuntamente con varios músculos, ligamentos y tendones. Además, estos huesos aportan flexibilidad y capacidad de torsión a nuestras manos. Gracias a esto, los dedos alcanzan a flexionarse, sostener objetos y cumplir una larga lista de funciones con suficiente elasticidad y fuerza. Ante esto, es importante que toda persona conozca y comprenda la importancia de estos huesos, de ahí nuestro interés por brindarte esta información.

En lo que se refiere a la fila distal del carpo, ésta se ubica más cerca de la mano que del antebrazo, y se encuentra unida a los metacarpianos gracias a varios ligamentos. La fila proximal, por su parte, se sitúa más cerca del antebrazo, y los huesos que la conforman son más vulnerables, al con contar con una unión tan sólida como la existente en la fila distal.

Problemas y tratamientos en los huesos del carpo

La principal afección que se presenta en los huesos del carpo es el famoso síndrome de túnel carpiano que antes ya hemos mencionado, un trastorno de origen nervioso que puede provocar síntomas de dolor, hormigueo y rigidez en toda la mano. Esta patología se presenta cuando un nervio resulta comprimido dentro de la concavidad formada por el carpo y la muñeca, bloqueando el deslizamiento del mismo. De esta manera, se dificulta también el movimiento y la funcionalidad de la mano.

Este síndrome se presenta con relativa frecuencia en personas que han trabajado durante años usando el teclado de un ordenador, manipulando utensilios de cocina, escribiendo a mano o manipulando máquinas de costuras, por mencionar solo algunos ejemplos.

Por lo general, el tratamiento recomendado para este inconveniente es la fisioterapia o técnicas procedentes de la medicina tradicional china, las cuales aprovechan el uso de técnicas motrices junto a masajes, para así lograr una disminución de los síntomas y brindar calidad de vida al paciente.

La aplicación de masajes más sencillos también puede ayudar en gran medida, así como también la suspensión temporal de aquellas actividades que han generado el problema. De todos modos, el diagnóstico médico será crucial para determinar el alcance del síndrome y los pasos a seguir para aliviarlo. En algunas ocasiones, el tratamiento puede requerir una cirugía, aunque todo dependerá del nivel de afectación existente en la zona del carpo, y la capacidad de recuperación del paciente.