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¿Para qué sirve el ibuprofeno?

Es muy común que, ante la presencia de síntomas dolorosos e inflamaciones en distintas partes de nuestro cuerpo, administremos algún medicamento paliativo y de acción rápida. Por eso, te invitamos a conocer para qué sirve el ibuprofeno. Ya sabes que somos especialistas y fieles seguidores del arte de la medicina tradicional china, con sus consejos y aplicaciones conseguir reducir considerablemente las dolencias que generan las alteraciones y enfermedades de nuestro cuerpo, sin embargo, en esta ocasión te mostraremos todo lo que tienes que saber acerca de este fármaco tan conocido y popular entre la sociedad.

Qué es el ibuprofeno

El ibuprofeno es un fármaco con efectos antiinflamatorios, clasificado dentro de los AINE’s, un conjunto de medicamentos que se utilizan para tratar inflamaciones, dolores e incluso la presencia de fiebre. La acción específica del ibuprofeno consiste en contrarrestar la generación de la enzima ciclooxigenasa, una sustancia química que se produce en nuestro cuerpo y que guarda estrecha relación con la inflamación de los tejidos, así como también con la presencia de dolor ante algún traumatismo o afección física.

Es importante que al indagar para qué sirve el ibuprofeno, conozcas que se trata de un medicamento de venta libre y de uso muy extendido en prácticamente todo el mundo. Las dosis de este producto que suelen comercializarse son de 400 mg y 600 mg, y su administración se efectúa generalmente por vía oral.

Usos del ibuprofeno

Si te preguntas para qué sirve el ibuprofeno, lo primero que se debe mencionar es que se usa para tratar inflamaciones y dolores de diversa naturaleza en los tejidos. Por ejemplo, puede aplicarse ante el dolor ocasionado por distensiones o desgarros musculares, infecciones en la garganta, cefaleas, infecciones cutáneas y afecciones dentales.

Asimismo, es bastante utilizado para combatir la fiebre, y en el caso específico de las mujeres, para tratar los dolores propios de la menstruación. No obstante, cabe destacar el abusivo uso que muchos realizamos, administrándonoslo a la menor sospecha de molestia y provocando que el propio organismo se haga inmune a sus efectos, provocando que la siguiente toma no tenga el efecto esperado, por eso es fundamental medir su consumo.

Alternativas naturales al ibuprofeno

Ya conociendo para qué sirve el ibuprofeno y cuáles son las limitaciones que posee en cuanto abusamos de él, es importante tener en consideración que existen diferentes terapias propias de la medicina tradicional china, pero que se han expandido alrededor del mundo, las cuales pueden complementar la administración del ibuprofeno ante padecimientos que impliquen dolor o inflamación.

Una de estas prácticas es la moxibustión, técnica que contempla la aplicación de calor en puntos específicos en los que existe dolor corporal, usando para ello una especie de cigarro compuesto por planta de artemisa pulverizada, lo que también se conoce como moxa. Para ello, el aplicante de la moxibustión debe contar con conocimientos específicos acerca de los meridianos en los cuales se divide el cuerpo humano, y en los que circula el chi o energía vital. Por su parte, la ventosaterapia es otra interesante técnica alternativa proveniente de China, que consiste en la aplicación de una ventosa, generalmente de cristal, sobre la piel del paciente, con la finalidad de que la misma genere un efecto de succión, que relaja los tejidos inflamados o doloridos, y mejora la circulación en la persona.

De igual manera, la clásica y famosa acupuntura puede ayudar en el tratamiento de síntomas o afecciones en los que suele indicarse ibuprofeno. En esta terapia, el acupunturista inserta agujas muy finas sobre puntos específicos esparcidos por todo el cuerpo del paciente, para estimular y regular la circulación del chi y el equilibrio entre el ying y el yang.

¿Ibuprofeno y medicina tradicional china combinadas?

La mayoría de los pacientes que han probado alguna terapia de la medicina tradicional china en síntomas donde suele administrarse el ibuprofeno, han manifestado mejorías, así como también una importante relajación tanto física como mental, lo que expresa que esta práctica tiene un efecto integral sobre el cuerpo y la mente del paciente.

No obstante, si no abusamos de ambas opciones, perfectamente podremos combinarlas según más nos interese. Obviamente, recuerda que tu médico habitual es el que podrá responderte y evaluarte según las dolencias y condiciones de tu organismo, ya que no todos padecemos las dolencias con la misma intensidad.