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Acupuntura japonesa

La acupuntura clásica, aquella de la que en más de una ocasión nos hemos referido como una de las técnicas más antiguas y reconocidas de la medicina tradicional, cuyo origen se encuentra en la China más antigua, se ha ramificado en otras disciplinas derivadas, las cuales han sufrido adaptaciones según cada país donde ha llegado y la cultura que ha precisado aplicarla a las necesidades de su sociedad. Una de estas derivaciones es la acupuntura japonesa, y aquí te contaremos un poco más de ella, para que conozcas las principales diferencias que posee respecto a la acupuntura tradicional y de qué forma podría interesarnos tenerla en cuenta para tratar diferentes dolencias que podamos padecer.

acupuntura de japon
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¿En qué consiste la acupuntura japonesa?

Si bien la acupuntura tiene como base común la creencia en que la anatomía humana se divide en varios meridianos por donde transita el chi o flujo de energía, además de la búsqueda del equilibrio entre el ying y el yang, su expansión por Asia ha conllevado que en cada región se le haya adaptado con rasgos y características propias. Se estima que la acupuntura tradicional llegó desde China a Japón hace unos 1400 años, y fue difundida en territorio nipón de una manera muy similar a cómo se practicaba entonces en China.

No obstante, con el paso del tiempo, la acupuntura fue adquiriendo su propia metodología en Japón, hasta desarrollar un sistema terapéutico propio. Incluso, hacia el siglo XIX, la acupuntura japonesa ya tomaba preceptos occidentales para realizar diagnósticos médicos, en lugar de regirse enteramente por la teoría oriental. Entonces, encontraremos que esta acupuntura basa su actividad en técnicas completamente indoloras, llegando a prescindir del uso de agujas, prefiriendo el tacto como herramienta principal, lo que la convierte en una práctica no invasiva.

De este modo, la acupuntura japonesa trata dolencias mediante la palpación de los puntos de acupresión, para así estimular el chi y mejorar la condición de la persona. Sin embargo, se tiene la creencia de que los puntos están “vivos” y no tienen una ubicación fija, por lo que el hecho de palpar puede ayudar en su localización.

¿Quiénes pueden usar la acupuntura japonesa?

La acupuntura japonesa puede ser usada por personas de cualquier edad y género. De hecho, esta posee un método terapéutico específico para pacientes pediátricos. Por otra parte, este tipo de acupuntura está ideado para tratar diferentes afecciones a la salud del individuo, que van desde dolores musculares, pasando por problemas del sistema nervioso, hasta llegar a dolencias del sistema digestivo. Incluso se la aplica para tratar el resfriado común y los dolores de cabeza.

Asimismo, como se trata de un método nada invasivo, se recomienda la aplicación de la acupuntura japonesa en aquellas personas que sufran algún tipo de temor o fobia a las agujas, que es la principal herramienta estandarizada de la acupuntura clásica. Lo cierto es que, siendo la principal diferencia la carencia de agujas en el proceso, la acupuntura japonesa ha adquirido notable presencia en multitud de centros especializados, tanto en occidente como en los países más cercanos.

Beneficios de la acupuntura japonesa

La acupuntura japonesa puede traer varios beneficios a sus pacientes, y quizás el principal sea la posibilidad de obtener una indiscutible relajación muscular, pues la aplicación de palpaciones contribuye de manera sustancial en el alivio de contracturas y dolores en los músculos.

De igual manera, las técnicas de acupuntura japonesa pueden ser adaptadas a los sistemas modernos de fisioterapia, por lo que ambas metodologías pueden complementarse perfectamente, lo que representa una gran ventaja para aquellos pacientes que requieren acudir a sesiones de fisioterapia por alguna razón. Es importante tener en cuenta que otras técnicas usualmente asociadas a la acupuntura tradicional, como es el caso de la moxibustión, no forman parte de la acupuntura japonesa, que más bien la considera como una disciplina independiente.

Asimismo, es importante que la acupuntura japonesa sea suministrada por personal cualificado y debidamente autorizado para ello. No es nada raro encontrarnos en diferentes especialidades a supuestas figuras practicantes de estas técnicas de una forma ilegal o directamente sin conocimiento alguno.

Nuestro principal consejo radica en la confianza, pregunta en tus círculos y básate en la experiencia de tus conocidos para dar el paso, confía solo en aquellos que puedan demostrar realmente su especialidad en una de estas ramas tan efectivas de la medicina tradicional y su acupuntura.